Tengo el disfraz, no la manera de que me quieras otro rato más. Me olvidarás como a cualquiera, como algún día me dejaste entrar.
No puedo darte mi vida, yo no tengo la
salida, ni la solución. Arden las heridas, arde la traición, arden las
mentiras... van directo al corazón.
Quise esperar lo
que otros esperan, pero yo no soy de reclamar, no me conformo con lo que sea, pero algún día me dejaste entrar.
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